disfrutando de la vida aunque estemos tristes. El cielo sigue azul y el sol sigue dándome luz y calor; tengo a mi familia, a mi esposo y a mis amigos. Creo firmemente en que soy afortunada, y este suceso aunque doloroso ya es pasado y tengo que seguir adelante. No hay mal que por bien no venga, así que mis esperanzas están intactas y volveré a intentarlo más adelante.